Tres tesoros humanos vivos tiene la región de Atlixco

Tres de los cinco tesoros humanos vivos de Puebla son originarios de la región de Atlixco, se trata de tres mujeres de los municipios de Huaquechula, Tochimilco y Atlixco quienes han sido nombradas de esta forma a través del programa federal en Puebla.
La primera de ellas es Silvestrina Mejía Andrade nativa de la junta auxiliar de Santa Cruz Cuautomatitla. Se trata de una persona que toda su vida ha estado en torno al desarrollo de habilidades tradicionales de su comunidad. Además de que desde muy pequeña adquirió los conocimientos tradicionales de la elaboración de hilos de lana de borregos empleando en esta técnica las escardas y el malacate.
La reseña enviada al gobierno estatal para que fuera considerada como un Tesoro Humano Vivo también señala que Silvestrina sabe extraer tintes naturales, un arte que aprendió de sus padres y abuelos desde muy temprana edad.
Es una de las pocas señoras que dominan el telar de cintura en la región centro oriente del estado de Puebla teniendo el reconocimiento de sus vecinos como la tejedora más longeva de la comunidad. Además de ser una de las cocineras tradicionales de la comunidad, con recetas heredadas de generación en generación.




