
En Puebla, el agua se transforma en bienestar. Con la construcción de una nueva planta de tratamiento en Santa María Oxtotipan, el estado da un paso firme hacia un modelo sustentable que beneficiará directamente a más de 32 mil personas.
Durante la supervisión de la obra, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que esta planta no solo permitirá sanear el agua, sino reutilizarla en el campo, impulsando la productividad agrícola y el desarrollo local.
Gracias a tecnología de biorreactores de última generación, el sistema reducirá hasta en 70 por ciento los costos de operación, al tiempo que cumple con las normas ambientales y promueve un esquema de economía circular.
La inversión, superior a 69 millones de pesos, permitirá tratar 60 litros por segundo de aguas residuales, beneficiando a comunidades como San José Carpinteros, que por años carecieron de infraestructura funcional en esta materia.
La directora de CEASPUE, Rebeca Bañuelos, explicó que el proyecto incorpora procesos avanzados que garantizan agua libre de contaminantes y con nutrientes aptos para riego agrícola.
Esta acción se suma a la política ambiental impulsada a nivel nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca integrar sostenibilidad, bienestar social y desarrollo económico.
Para las y los habitantes de la región, esta obra representa más que infraestructura: significa mejores cultivos, salud para sus familias y un futuro más sustentable.



