
El proyecto de inversión privada anunciado para el Centro Histórico de Puebla deberá cumplir con los permisos y autorizaciones correspondientes antes de comenzar cualquier obra. Así lo informó José Luis García Parra, coordinador general de Gabinete, quien aseguró que el Gobierno estatal vigilará que las intervenciones no afecten a los habitantes ni a los comerciantes tradicionales.
El funcionario explicó que la propuesta empresarial aún no ha sido detallada ante la administración estatal, por lo que deberá someterse a revisión de las autoridades competentes, particularmente del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a las características patrimoniales de la zona.
Indicó que el Gobierno de Puebla mantendrá coordinación con el Ayuntamiento capitalino para dar seguimiento al proyecto y procurar que las inversiones contribuyan al rescate y mejoramiento del primer cuadro de la ciudad.
Uno de los puntos prioritarios, señaló, será evitar la gentrificación, fenómeno que puede provocar el desplazamiento de las personas que históricamente han habitado los barrios fundacionales, así como de los negocios que llevan años operando en ellos.
También se mantendrá atención sobre posibles aumentos en precios, tarifas y otros costos que pudieran dificultar que las familias y comerciantes permanezcan en la zona.
García Parra añadió que la administración estatal impulsa un proyecto de rescate de los barrios fundacionales que contempla conservar vialidades y casonas, además de fortalecer las áreas comerciales para beneficiar a quienes forman parte de estas comunidades.
El objetivo, puntualizó, es que el desarrollo y la inversión en el Centro Histórico sean compatibles con la conservación del patrimonio y la permanencia de sus habitantes.



